29 junio, 2020

¿Cuál es la mejor orientación para tu vivienda?

Tiempo de lectura: 5 minutos

La orientación es uno de los principales parámetros que tiene en cuenta un arquitecto a la hora de diseñar una vivienda. Desde Liderprop te contamos la diferencia entre ellas para que tengas en cuenta a la hora de encontrar tu próxima vivienda.

 

Son muchos los factores a tener en cuenta cuando vamos a comprar, construir o reformar una vivienda: el precio, la ubicación, el tamaño, etc. Sin embargo, hay un factor muy importante que no podremos modificar si la vivienda ya está construida y que deberemos tener muy en cuenta si la queremos construir o reformar, la orientación.

 

Con la orientación nos referimos a la entrada de luz y calor a la vivienda procedente del Sol. Hay varias razones que hacen de la orientación un factor crítico y fundamental en una vivienda, los espacios ganan visualmente en amplitud si están bien iluminados, una vivienda que recibe luz y radiación solar nos proporciona mejor calidad de vida y bienestar que una sombría; y una vivienda bien orientada puede suponer un ahorro superior al 70% en el consumo de climatización e iluminación de nuestra casa.

 

Pero ¿cuál es la orientación ideal para nuestra vivienda?

 

Una primer respuesta podría ser “depende”, de la ubicación, del uso, de tus costumbres, de tus gustos, ritmo de vida, etc. Pero, pensando en la optimización del consumo energético, el aprovechamiento de la radiación solar y en el bienestar en el interior de una vivienda, se pueden hacer algunas recomendaciones.

 

Antes de entrar a valorar las distintas opciones en cuanto a orientación, debemos conocer el movimiento aparente del Sol en el cielo. Todos los días del año, el Sol describe sobre nosotros un arco, sale por el este y se pone por el oeste, pero este arco tiene matices y cambia a lo largo del año, también varía según el hemisferio en el que nos encontremos:

 

Hemisferio Norte:

 

En invierno, los días son más cortos, el arco que describe el Sol es más pequeño y, tanto en su salida como en la puesta, está más cerca del sur. Así, en invierno, el Sol sale por el sureste y se pone por el suroeste. El norte no recibe ningún rayo directo de Sol en invierno y la incidencia de estos rayos es más horizontal que en verano (el sol está muy inclinado).

 

Según avanzan los meses llegamos al equinoccio de primavera, donde el Sol sale exactamente por el este y se pone por el oeste. A partir de esta fecha, según avanzan los días, la orientación norte comenzará a recibir algo de radiación solar a primerísima hora de la mañana y con los últimos rayos de Sol de la tarde.

 

En verano, los días se alargan, el arco que describe el Sol sobre nuestras cabezas es más amplio y más vertical. En esta época del año el Sol sale por el noreste y se pone por el noroeste, recibiendo la orientación norte radiación y luz a primera hora de la mañana y a última hora de la tarde. La incidencia de los rayos de Sol es más vertical.

 

Pasado el verano llega el otoño y se da una situación similar a la de la primavera. En el equinoccio de otoño el Sol sale por el este y se pone por el oeste. A partir de este momento, el norte deja de recibir radiación solar directa alguna y los días se acortan según se acerca el invierno. La orientación sur vuelve a ser la principal receptora de radiación solar.

 

Hemisferio Sur:

En el hemisferio sur se da el mismo proceso, solo que es la orientación norte la que más radiación recibe en vez de la sur. Así, en invierno el Sol sale por el noreste, al mediodía se sitúa al norte y se pone por el noroeste, no recibiendo la orientación sur ninguna radiación. En primavera, el comportamiento es el mismo que en el hemisferio norte, solo que es la orientación sur la que comienza a recibir radiación solar a primera y a última hora del día. En verano, el Sol sale por el sureste, al mediodía se sitúa muy vertical incidiendo sobre la orientación norte y se pone por el suroeste. En otoño se repite el escenario de la primavera y la orientación sur deja de recibir radiación solar directa, siendo la orientación norte la principal receptora de los rayos del Sol.

 

Entrando más en detalle, estos son algunos pros y contras de cada orientación:

 

  • -Orientación Sur: Es la mejor orientación para climas fríos y con inviernos largos ya que recibe radiación solar todo el año. En climas templados o incluso cálidos también es una buena orientación, nos permitirá aprovechar al máximo la luz y radiación solar, aunque, en climas cálidos, serán convenientes los toldos horizontales o aleros para evitar el exceso de radiación en verano. Es una buena opción para las grandes estancias, como salones, comedores y para dormitorios ya que por la noche se liberará el calor captado durante el día.
  •   -Orientación Sureste: Se trata de otra de las mejores orientaciones posibles. En zonas muy calurosas puede ser más recomendable que la orientación sur. En invierno, recibiremos radiación todo el día, especialmente por la mañana. En verano, a partir de mediodía, el nivel de radiación recibida es menor.
  •   -Orientación Este: En esta orientación tendremos luz y radiación solar por las mañanas que se irá liberando después a lo largo de la tarde. Es la alternativa a la orientación sur en zonas muy calurosas. En zonas con inviernos fríos, la vivienda se calentará por las mañanas pero pasaremos noches más frías. Si nos resultase molesto el Sol a esta hora del día (muy inclinado todavía, sobre todo en invierno), podemos recurrir a la colocación de toldos verticales.
  •   -Orientación Noreste: En invierno, cuando el Sol sale por el sureste, no recibiremos radiación solar directa en todo el día, en verano sólo por la mañana. Es una orientación que podemos aprovechar para garajes, trasteros u otras zonas de la vivienda con importancia y uso menor.
  •   -Orientación Norte: Se trata de una buena opción para despachos y oficinas ya que, aunque sólo recibe radiación directa las mañanas y tardes de verano (en invierno no recibe radiación), es la única orientación con una cantidad de luz uniforme y homogénea a lo largo de todo el día. También es una buena opción para garajes, despensas y cuartos de instalaciones.
      -Orientación Noroeste: Al igual que en la orientación noreste, en invierno no recibiremos radiación solar en todo el día. En verano captaremos los rayos de sol a partir de la tarde.
  •  -Orientación Oeste: Según la climatología del lugar donde vivamos y nuestra rutina, puede ser una buena orientación alternativa a la sur o a la este. Recibiremos luz y radiación directa desde el mediodía hasta el anochecer, lo que servirá para calentar la vivienda antes de la noche. Sin embargo, si vivimos en zonas con veranos muy cálidos, sufriremos un recalentamiento excesivo de las estancias con esta orientación a última hora del día. En estas situaciones de climas calurosos, es recomendable el uso de toldos verticales, sobre todo en verano.
  •   -Orientación Suroeste: Recibiremos radiación directa en las tardes de los meses de invierno, desde el mediodía hasta la noche. En verano también captaremos directamente los rayos del Sol a partir del mediodía, cuando el Sol aún está muy vertical. Es otra alternativa a la orientación sur aunque, en climas cálidos, podemos sufrir un calentamiento excesivo de la vivienda después del mediodía.
 
El ángulo de incidencia de la radiación solar es distinto en verano y en invierno.
El ángulo de incidencia de la radiación solar es distinto en verano y en invierno.

Además de la orientación del plano de la casa y el piso, existen muchas otras técnicas que se pueden utilizar para optimizar la exposición al sol: como es el diseño de amplias ventanas y tragaluces para llevar la luz solar a todos los rincones de tu hogar. También podés usar un sombreado estratégico para minimizar la luz solar no deseada: usar árboles, enrejados o cubiertas para ventanas.

 

Otra forma de incorporar la luz natural es emplear colores interiores más claros.

 

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