13 enero, 2020

¿Qué variables determinan el precio de una propiedad?

Tiempo de lectura: 3 minutos

Desde Liderprop, te contamos qué factores son claves para determinar el valor de un inmueble.

 

El sueño de la casa propia es compartido por muchos argentinos. Su relevancia hace que no sea una decisión para tomársela a la ligera, sino que requiere mucha reflexión. Para ayudar en este proceso, es esencial determinar las principales variables que inciden en el costo del metro cuadrado (m2) de un inmueble y no dejarse deslumbrar por cuestiones intrascendentes, que redunden en el pago de un precio elevado que no lo vale.

 

Sin importar en qué zona esté un inmueble, existen factores que repercuten siempre en el costo del m2 de una vivienda. Estos son la ubicación o entorno, la calidad de construcción, la superficie y distribución, los servicios que ofrece y la seguridad. 

 

Ubicación.

Está claro que existen barrios que de por sí son más caros que otros. Pero más allá de las zonas escogidas, hay que considerar otros factores que pueden incidir tanto o más que el barrio donde reside el inmueble. En este punto, hay que mirar dónde está ubicado y el entorno que lo componen. Es clave identificar si existen supermercados, instituciones educativas y centros médicos cerca, ya que esto determinará un aumento real del costo. Las personas tienden a pagar más por facilidad y accesibilidad, por lo tanto, la distancia que existe a la parada de transporte público y qué tan conectado está con los principales puntos de la ciudad, por ejemplo, es un factor a tener en cuenta.

 

Si se está pensando en no pagar tanto dinero, se puede optar por no buscar en la cuadra principal de un barrio sino probar en las paralelas.

Asimismo, los vecinos también importan: una casa ubicada en una cuadra donde sus pares sean más grandes y llamativas, hace que el valor de todas las residencias de la cuadra suban. Por el contrario, si hay varias descuidadas, causa una desvalorización.

 

Calidad.

¿Qué empresa o arquitecto desarrolló el proyecto? La respuesta a esta pregunta puede inclinar la balanza hacia un lado u otro. La reputación de determinados profesionales o firmas constructoras dan garantía de la calidad de una edificación y, por ende, de su valor.

 

Asimismo, la antigüedad es importante. Un departamento a estrenar en general se cotiza más, a otro que tenga muchos años en el mercado. Sin embargo, se entiende que muchas veces la construcción nueva no es de tan buena calidad como la antigua, que suele ser más sólida por estar pensada para perdurar más en el tiempo.

 

Distribución.

El metraje es básico para determinar su costo. No obstante, es más importante observar la superficie utilizable y la composición del espacio. A primera vista un apartamento de 100 m2 debería ser un muy buen tamaño. Pero no hay que dejarse engañar, porque un alto porcentaje de la superficie puede consistir en zonas inaprovechables como incluir un amplio y largo pasillo.

 

Amenities.

La cantidad de servicios que ofrezca un departamento elevará el precio. Las nuevas edificaciones tienden a incluir amenities en su propuesta. Los servicios por excelencias son: piscina, SUM y lavadero. Por el contrario, si es en un balneario, el tener una piscina disponible.

 

Seguridad.

Desde hace un tiempo, la seguridad es un elemento clave al momento de escoger una vivienda, lo que lleva a que los que están en lugares con constante movimiento sean más buscados. En contraposición, la mala iluminación, aislamiento e inactividad con la que goza una cuadra repercute en la demanda de una edificación, por ende, en su costo.

 

Esta situación ha provocado que las casas pierdan valor y que las personas busquen departamentos. Hoy en día la seguridad a la hora de decidir es clave.

 

En síntesis, la búsqueda del hogar ideal puede no ser sencilla, pero identificar estas cuestiones puede ayudar a obtener una buena relación calidad/precio.

 

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